Cabeza y pies son dos de las zonas del cuerpo más expuestas a golpes, caídas de objetos, aplastamientos, perforaciones y riesgos eléctricos. México cuenta con normas específicas que establecen clasificación y especificaciones para los cascos y el calzado de protección, además de los lineamientos generales de la NOM-017.

Puntos clave
- Los cascos se rigen por la NOM-115-STPS-2009 y el calzado de protección por la NOM-113-STPS-2009.
- Cada equipo se selecciona según el riesgo identificado en el puesto.
- Deben revisarse antes de cada uso y reemplazarse tras impactos o daños.
- La capacitación y los registros siguen siendo obligación del patrón.
Cascos de seguridad
Protegen contra impactos por objetos que caen y, según su tipo, contra choques eléctricos. La norma clasifica los cascos y establece especificaciones y métodos de prueba. Para elegirlo hay que considerar: la altura y naturaleza de los objetos, la presencia de riesgo eléctrico, el calor, la necesidad de accesorios (barbiquejo, protectores) y su compatibilidad con otros EPP, como protección auditiva o visual.
Cuidados básicos
- Inspeccionar la carcasa y la suspensión antes de usarlo.
- Evitar pinturas, solventes o perforaciones no autorizadas.
- Reemplazarlo después de un impacto fuerte, aunque no se vea dañado.
- Respetar los plazos de vida útil del fabricante.
Calzado de protección
La NOM-113 establece la clasificación, especificaciones y métodos de prueba del calzado de protección. Según el riesgo, el calzado puede ofrecer protección contra impacto y compresión en la punta, perforación en la suela, riesgos eléctricos, resbalones o sustancias químicas. En empaques y áreas húmedas es especialmente relevante la suela antiderrapante; en actividades con maquinaria o carga, la puntera de seguridad.
Criterios de elección
- Tipo de riesgo (impacto, perforación, humedad, electricidad, químicos).
- Ajuste y comodidad: un calzado mal ajustado provoca fatiga y lesiones.
- Facilidad de limpieza en ambientes con productos agrícolas o alimentos.
- Condiciones del piso y temperatura ambiental.
Errores frecuentes
- Usar calzado “de trabajo” sin comprobar que cumpla con la especificación requerida.
- Entregar tallas aproximadas por logística.
- No reponer cuando la suela o la puntera se desgastan.
- Tratar el casco como un uniforme y no como un equipo de protección con vida útil.
Documentar el cumplimiento
Conviene conservar fichas técnicas del fabricante, evidencia de cumplimiento de la norma, constancias de entrega y registros de reposición. Si ocurre un accidente, esta documentación demuestra que la empresa seleccionó el equipo con criterios técnicos y que capacitó al personal.
Perspectiva de GRS Detección
En GRS Detección pensamos que un EPP bien elegido es resultado de conocer el puesto y el entorno. El casco y el calzado adecuados reducen la gravedad de los accidentes, pero también mejoran la comodidad y, con ello, el uso real por parte del personal.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debe cambiarse un casco?
Depende del fabricante, del uso y del ambiente. Debe reemplazarse siempre después de un impacto importante o cuando muestre grietas, deformaciones o deterioro en la suspensión.
¿Quién debe pagar el calzado de seguridad?
Cuando es necesario para el puesto, el patrón proporciona el equipo de protección personal que corresponde al riesgo, de acuerdo con la normatividad laboral.
Fuentes y referencias
- STPS: Normas Oficiales Mexicanas de Seguridad y Salud en el Trabajo (ASINOM)
- Ley Federal del Trabajo (Cámara de Diputados)
- OSHA: Occupational Safety and Health Administration
Contenido informativo. No sustituye la asesoría legal o médica profesional. Las normas pueden actualizarse: confirma la versión vigente en el Diario Oficial de la Federación y en el portal de la STPS.



